El compromiso de nuestros empleados no se alcanza de un día para otro. Requiere tiempo y esfuerzo. Aquí te brindo 5 herramientas para comiences a trabajarlo y llegues a obtener esos resultados que tanto anhelas.

1-Comienza desde antes de salir de la casa

En ocasiones les pasamos factura a nuestros empleados de todo lo que nos sucedió antes de salir al trabajo. Es importante que duerma lo suficiente, que se sienta descansado para que pueda estar enfocado en lo que es importante. Intente realizar una corta rutina de ejercicios antes de salir al trabajo porque esto provoca que liberes endorfinas que desencadenará un mejor estado anímico y mejorara tu nivel de atención.

2- Camino al trabajo

Utilice ese tiempo para reflexionar o conectarse con lo que le llene de paz y armonía. No piense en lo que dejo atrás en la casa, en las situaciones que tuvo con sus hijos o su pareja. Yo realizo varias veces al día, un ejercicio al cual le llamo “VACIARME”. Con él me obligo a liberarme de todo lo negativo, de todo el estrés que me pudo haber provocado una situación, me libero de las palabras hirientes que probablemente alguien me pudo haber dicho. Hago varias respiraciones profundas, llevo mi mente al mínimo pensamiento posible y listo.  Ya deje atrás el estrés de la mañana antes de salir del hogar.

3- Priorice sus tareas

En ocasiones queremos hacer demasiadas cosas durante el día sin contemplar los imprevistos. Si no lo hace no sabrá que cosas pudiese realizar más tarde y que cosas necesitan realizarse de inmediato. Aquí intercale periodos de 5 minutos cada dos horas si es posible para buscar el sentir de algún empleado al azar. Si realiza este ritual no tendrá que esperar hasta que un evento lo tome por sorpresa y sea tan grande que requiera otro tipo de intervención. Si cree que no lo puede hacer porque se le pasa el tiempo, coloque una alarma en el celular para recordárlo.

4- Almuerce con ellos por lo menos 2 veces en semana.

Sientes en la mesa junto a ellos. Escuche y esté atento. Realice preguntas generales acerca de la familia, de los hijos y de las actividades cotidianas. Este no es un buen momento para entrar en temas neurálgicos que provoquen que se irriten. No lo haga porque echara por la borda lo que ha logrado hasta este momento.

5- Regresando a la casa.

Intentar ser omnipresente y omnisciente no trae buenos resultados. Por eso desconéctese de la empresa, al menos por este tiempo. Piense en algo especial para sorprender a la familia.

En la medida en que todas las áreas de nuestra vida las manejemos adecuadamente, el compromiso de nuestros empleados irá en aumento.  Estaremos menos cargados de ansiedad y abrimos una puerta a escuchar genuinamente que provoca ser empáticos con cada uno de ellos.

¡Me encantaría escuchar que te sirvieron estas herramientas que te brinde!

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Hasta la próxima,

Caroline Soto, MBA

Estratega de Negocios y Recursos Humanos