Es 1ro de julio de 2016 y te pregunto patrono, empresario, o líder que estableciste unas metas para este año ¿pudiste cumplirlas? ¿Cómo vas con ellas?

Si tu respuesta es sí, me alegra mucho y te felicito por ello.  Si tu contestación es no, es porque tal vez sigues arrastrando los mismos problemas y desafíos con los que cerraste el año 2015 y comenzaste el 2016.

¿Con cuántas de estas premisas te identificas?

  • Por mucho que tratas, ¿no estás logrando el compromiso que esperas por parte de tus empleados?
  • ¿Te traen con unos dolores de cabeza intensos por los problemas que a diario surgen?
  • Estos problemas, ¿están provocando que baje la productividad?
  • El porciento de satisfacción al cliente, ¿está cada vez más bajo?
  • ¿Tus ventas han bajado y no precisamente porque tu campaña de mercadeo sea buena? Aunque estés invirtiendo en una campaña de mercadeo, ¿los problemas continúan?

No te sientas mal, algunos mis clientes, llegaron por la misma situación. Te voy a dar una solución para que la ejecutes hoy mismo. Necesitas un plan de acción.

5 “Tips” prácticos para la elaboración de un plan de acción:

  1. Mantén la sencillez– Si haces un plan de acción complejo, es muy probable que en vez de querer resolver la situación la compliques aun más. Si el plan de acción que tienes se parece al croquis eléctrico de la atracción “Transformers” en Universal Studios Orlando, tienes que modificarlo y simplificarlo. Evita más confusión y frustración.
  2. Envuelve a la gente para que sean ellos quienes ejecuten el plan – Los planes de acción tienen más probabilidades de tener éxito si no se imponen. Si todos se involucran, es mucho más probable que tenga éxito. Trata de que exista una representación de cada grupo porque así puedes tener una visión clara de los desafíos que se enfrentan a todos los niveles.
  3. Estructura el pan de acción en pequeños pasos que se puedan alcanzar – Los planes excesivamente ambiciosos están generalmente destinados al fracaso. Por experiencia se, que te van a mirar a la cara y te van a decir: “Nunca terminaremos con todo esto, o por lo menos no en esta vida”. Les va a sobrevenir un pensamiento de derrota antes de que comiencen. No te pongas tan creativo porque empeoraras las cosas. La clave del éxito es que sea manejable y alcanzable.
  4. Establece los roles y las responsabilidades – Detalla las funciones y responsabilidades, deben de estar bien claras. A las personas a quienes se le asignen, deben hacer un compromiso público. A la hora de obtener los resultados, esas personas a quienes se les asignó esas tareas, deben de ser reconocidas.
  5. Se flexible – Las estrategias no siempre siguen con exactitud los horarios y días que se estableció. En ocasiones, como me ha sucedido, la competencia ataca, los empleados reaccionan diferente a lo que se esperaba o simplemente algo sucede en el camino. Por eso es que un plan de acción, es un documento vivo, abierto a revisión. Si te encierras a un día y hora en específico, estarás más lejos de alcanzar lo que te propongas en la empresa.

Este plan de acción es el que desarrollo como parte de la solución al construir o reforzar una Cultura Organizacional para Contagiar. Después del plan de acción comienzo con la implementación y una vez esta etapa se dé, comenzarás a ver los excelentes resultados en tus estados financieros.

¡Me encantaría escuchar que te sirvieron estas herramientas que te brinde! Aun faltan 6 meses para que puedas cumplirlas y yo te puedo ayudar en este proceso.

¡Contáctame! Llena el formulario y me estaré comunicando en las próximas 24 horas.

Si te gusto, deja tu comentario en la parte de abajo de ésta página y compártelo con tus contactos, utiliza el hashtag #CulturasQueContagian.

 

Hasta la próxima,
Caroline Soto, MBA

Estratega de Negocios y Recursos Humanos