El pasado 13 de octubre tuve la oportunidad de tener una ponencia en el simposio de educación y temas comunitarios en la ciudad de New Heaven, CT. En él, había una gran concentración de líderes de todas las edades, con la excepción de Millennials. No puedo negar que esto provocó en mí una gran preocupación y más aún porque eran los padres o tutores, quienes ejercían “la voz” de lo que era “aparentemente conveniente” para ellos. Millennial, no se delega lo que a nosotros nos corresponde hacer. Por eso quiero usar este medio y pedirle encarecidamente que compartan esta columna con sus contactos en todas las redes sociales.

A ti Millennial:

Te habla una mujer emprendedora de la generación X (nacidos entre los años 1960 a 1980), con la experiencia de un Baby Boommer (nacidos después de la Segunda Guerra Mundial) y las características de ustedes los Millennial. Características que han roto esquemas, como el trabajar 10 horas diarias para una empresa en un pequeño cubículo. Esto me permite ver el panorama laboral de una manera más amplia.

Hace 27 años que me gradúe de la escuela superior. Muchas cosas han cambiado desde entonces…(Me estoy tirando al medio libre y voluntariamente)

Es importante compartirte algunas ideas que considero relevantes y necesarias para tu éxito como persona y en tu carrera profesional.

Hay que tener bien claro que la educación no es un fin, es un medio para potencial tus habilidades y lograr ese impacto que quieres tener.

  1. Tu destino no está escrito: Yo era una buena estudiante pero creo que eso me hizo estresarme más de lo que me hizo esforzarme. De igual manera, haber sido una buena estudiante no me ayudó en ningún momento a tener un mapa exacto de lo que iba a ser en la vida.

Por eso, a los estudiantes buenos les advierto: no tienen nada asegurado si no desarrollan las habilidades sociales. Estarán confinados a trabajar para alguien quien probablemente no sea más inteligente que ustedes. De ahí el dicho pueblerino que dice: “Los estudiantes de A+ van a terminar trabajando para los estudiantes de C-“

Así mismo a los estudiantes no tan buenos les confirmo: no están en desventaja.

Millennial, no confundan los reconocimientos con logros ni la falta de ellos con falta de capacidad.

La diferencia entre capacidad intelectual e interés intelectual se reconoce cuando salimos de la escuela y encontramos nuevos temas que nos apasionan y nuevas formas de aprender. Tu destino no solo no está escrito a los 18, sino que no te definirá que tan bueno eres leyendo, memorizando y contestando exámenes de selección múltiple.

  1. Existen más opciones y más caminos: No decidan qué quieren estudiar ni a qué se quieren dedicar basándose en las opciones disponibles que les ofrecen los consejeros escolares y por las profesiones que eligieron sus padres. Me perdonan estos últimos por este comentario. Reconozcan que vivimos en un mundo que está cambiando vertiginosamente. Charles Darwin decía que las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes, sino aquellas que se adaptan mejor al cambio.

La vía tradicional de un profesional va desde:

Desempeño Académico – Carrera Universitaria – Carrera Profesional

 Sin embargo, les propongo una vía alternativa:

Desarrollo de Habilidades – Educación –Impacto – Emprendimiento-Legado

Aquí lo explico de una manera más amplia:

1- En vez de pensar en adquirir la medalla de desempeño en ciencias, matemática  o español, primero piensen en sus habilidades. Sus habilidades pueden ir desde la facilidad que tienen para interactuar efectivamente en la sociedad hoy día, pensamiento crítico,  creatividad, manejo del tiempo y manejo del estrés.

2 – En vez de pensar en su carrera universitaria como una manera tradicional, piensen qué podrían estudiar para potenciar sus habilidades.

3-  A lo largo de su carrera universitaria, vayan pensando en el impacto y legado que quisieran dejar. De esa manera empezarán a explorar posibles opciones las cuales canalizarían a través de sus habilidades.

4- La manera de poner en práctica sus habilidades y de crear impacto será a través de la acción.

5- No dejen que el miedo los apure y los lleven a tomar decisiones apresuradas. A los 18 años, llenos de grandes temores y llenos de sueños pudieran sentirse apresurados de querer hacerlo todo de una sola vez.

6- Empiecen un proyecto: Tal vez no sea el “gran proyecto” que los catapultará a la fama pero comenzarán y esto les dará la experiencia.

Emprender proyectos en la escuela y en la universidad reduce el nivel de riesgo, y es un espacio ideal para experimentar. Poner un proyecto en marcha les enseñará más acerca de ustedes mismos que cualquier curso tradicional de matemática, ciencias o español.

Aprovechen este tiempo, es único. Les diría que no tomen a la ligera o por necesidad “la profesión que más les convenga”. Les hablo desde el corazón y desde la experiencia. Hice dos bachilleratos y dos maestrías; y no fue hasta la última de ellas que pude encontrar el “amor a primera vista” profesional y metafóricamente hablando.

Les dejo con esta cita de R. Emerson:

“No vayas por donde el camino te lleve, en lugar de eso ve donde no hay camino y deja un legado”

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Caroline Soto