“Quien olvida su historia está condenado a repetirla” dijo Marco Tulio Cicerón. Así es como nos vemos obligados a mirar hacia atrás y reconocer la historia para aprender de ella y evaluar que se pudo haber hecho diferente para beneficio de todos. Como apasionada por los Recursos Humanos quiero dedicar este espacio a la conmemoración del “Día del Trabajo”. Por las cientos de personas que dieron su vida por mejores conseguir mejores condiciones de trabajo.

El primer lunes de septiembre, se rinde homenaje a las contribuciones y logros de los trabajadores estadounidenses. Fue creado por el movimiento obrero en el siglo 19 y se convirtió en un día de fiesta federal en 1894. El Día del Trabajo también simboliza el final del verano para muchos estadounidenses y se celebra con fiestas y desfiles pero es mucho, mucho más que eso.

Este día se originó durante uno de los capítulos más tristes de la historia laboral estadounidense. A finales de 1800, en el apogeo de la revolución industrial en los Estados Unidos, el promedio de los obreros laboraban 12 horas al día y siete días por semana con el fin de generar ingresos que le ayudarían a vivir “modestamente”.

A pesar de que ya existían restricciones, los niños comenzaban a laboral a partir de los 5 años por una pequeña parte de lo que cobraban los adultos. Las personas de todas las edades, especialmente los inmigrantes muy pobres, a menudo enfrentaban condiciones de trabajo extremadamente inseguras, con un acceso insuficiente al aire libre, instalaciones sanitarias y casi sin descansos.

Se comenzó a organizar huelgas y manifestaciones para protestar por las malas condiciones para obligar a los empleadores a re-negociar horas vs salario. Muchos de estos eventos se tornaron violentos, incluyendo el alboroto de Haymarket de 1886, en la que murieron varios policías y trabajadores de Chicago. El 5 de septiembre de 1882, 10,000 trabajadores tomaron de su tiempo, para marchar desde el “Ayuntamiento de Union Square” en la ciudad de Nueva York. Este fue el primer desfile del Día del Trabajo en la historia de EE.UU..

El Congreso legalizó el día de fiesta 12 años más tarde cuando el 11 de mayo de 1894, los empleados de la Pullman Palace Car Company en Chicago se declararon en huelga para protestar por los recortes salariales y el despido de los representantes sindicales. El 26 de junio, el ferrocarril de la unión americana, dirigida por Eugene V. Debs, llamó a un boicot de todos los vagones de ferrocarril Pullman, paralizando el tráfico ferroviario en todo el país. Para romper la huelga, el gobierno federal envió tropas a Chicago, desatando una ola de disturbios que causaron la muerte de más de una docena de trabajadores. Como consecuencia de esta agitación masiva y en un intento de reparar las relaciones con los trabajadores estadounidenses, el Congreso aprobó la ley haciendo el “Día del trabajo” un día festivo.

Dentro de mi misión en este mundo está el continuar un legado de influencia a empleadores para qué internalicen, que más allá de obedecer las leyes que les corresponden, está la parte humana. Aquella que en tantas ocasiones mueve más que una gestión autoritaria. Vamos a empoderar a nuestros empleados. Vamos a dotar a los trabajadores de la libertad y autoridad necesaria para desempeñar su trabajo de forma más eficiente producto de entornos dignos y felices. Esto genera una mayor capacidad de decisión en cada individuo en beneficio de la empresa. ¿No te suena a que la empresa va a estar generando un mayor Retorno de Inversión? Yo puedo validarlo a través de mi experiencia de más de una década trabajando con equipos de trabajo. Empleador, reflexiona la manera en que estás trabajando esta área y evalúa qué te puede traer mejores resultados.

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Caroline Soto, MBA

Estratega de Negocios y Recursos Humanos