Mi hijo que hoy es mayor, cuando apenas tenía 4 años, en ocasiones tenía que pasar sus tardes bajo mi escritorio en el trabajo de 8:00am a 5:00pm que tenía en ese momento. Lo buscaba a la escuelita, el mensajero de la empresa y si “el jefe” estaba en la oficina, ya el sabia que tenia que esconderse debajo del escritorio.

¿Te identificas?

Nuestra vida de madre y jefas de hogar no es nada sencilla. Como éste, puedo mencionar muchos otros desafíos en diferentes escenarios.

Cada día sale un nuevo movimiento, algunos te son indiferentes a tu situación, pero hay otros que te identificas tanto y tanto con ellos que te llevan a la reflexión.

El “downshifting” es uno de estos movimientos que me tocan el corazón. ¡Cuánto me identifico con él! En ocasiones por buscar tener éxito descuidamos aquello que es más importante para la eternidad.

Dejar de vivir para trabajar. No rendirle culto al dinero ni al trabajo. El downshifting es un método de vida que invita a vivir con menos… Y que puede ayudarte a tomar mejores decisiones empresariales.

¿Qué es exactamente el downshifting?

Es un movimiento, como una especie de precedente del wellness actual. Una tendencia social a vivir de forma más simple con tal de huir del materialismo, huir de la tendencia a tener más y más cosas materiales y así, de paso, reducir nuestros niveles de estrés, tensión y todos los trastornos psicológicos que suelen acompañarles. Tiene que ver con minimalismo que ya conocemos.

La idea es encontrar un equilibrio entre el trabajo y la vida, entre las obligaciones y el tiempo para disfrutar con los nuestros, con aquellos que amamos. ¡Y que mucho nos ayuda el ser emprendedoras y manerjar nuestro propio tiempo!

En mi día a día, escucho a madres decirme, “lo hago porque quiero buscar a mis hijos a la escuela” eso me reafirma en el propósito de querer ayudarlas a estructuras sus ideas de negocio para que tengan un ingreso recurrente.

Para ello hay que enfocar mejor los objetivos vitales y no dejarse llevar por los objetivos que nos vienen impuestos por la sociedad.

El downshifting es una opción de vida.

Una opción de vida altamente inteligente.

Un ejemplo de lo que puede ser el enfoque del éxito desmedido lo trae la película The Intern con Robert De Niro y Annie Hathaway que ganó el premio a la mejor comedia en el 2016 y estuvo nominada en otras 5 categorías.

En su afán por los detalles de su empresa de ropa y moda en linea, su vida de hogar se vino abajo. No te quiero contar mucho para que corras a verla. Me confieso y te cuento que la he visto como unas 5 veces.

Y como podemos comenzar:

Reduciendo las deudas.

Realiza un inventario de todo aquello que estas pagando y no utilizas. Si supieras que en ocasiones compro aplicaciones que despúes no utilizo. Y asi te puedo contar de varias cosas. Comencé a auditar cada cosa que compro, ya sea para el negocio o para el hogar, si la compra es realmente necesaria.

Dejar de trabajar con prisa.

Otro de los conceptos del downshifting es vivir sin prisas, detenerse más en el momento presente, disfrutarlo. Trabajar sin prisa y disfrutandonos el proceso solo puede inducir un clima en el que la toma de decisiones siempre será mucho más acertada.

No hacer labores que te desagraden.

El downshifting proclama que no deberías perder tiempo en labores que te desagraden. ¡Evitemos momentos miserables! Literal y suena fuerte. Y si sustituyes la palabra “labores” por personas. No trates de agradarle a todo el mundo. Es desgastante y no conduce a nada bueno. No es que te “conviertas en enemigo” pero ten paz que no tienes que desvivirte por ser amiga de todos.

Aprender que el trabajo no lo es todo.

La gran lección final del downshifting es precisamente que el trabajo no lo es todo y que debemos intercalarlo con momentos de bienestar para mantener un balance absoluto en nuestra existencia.

Y esto podría parecer que es una enseñanza que va contra cualquier tipo de negocio, porque implica trabajar menos… pero no.

Al fin y al cabo, visto de manera general, esta tendencia tiene una consecuencia directa: Aumentar los niveles de bienestar en quienes lo practican. Y está claro que una decisión tomada en un estado de bienestar siempre será más certera que otra tomada en un clima de tensión y estrés.

Hoy día vivo con lo necesario. Quienes me han visitado han visto que decoré este espacio aplicando el downshifting. Aprendí a sacar un tiempo razonable para descansar, nutrir mi espíritu y compartir con los míos. Desde que práctico esto, cometo menos errores.

Ahora te toca a ti, dime que te pareció, coméntame si ya te uniste y no sabias que tenia este nombre o si este artículo te hizo reflexionar y lo vas aplicar.

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Un abrazo y nos vemos en la próxima.

En el programa #7, Emprende con Caroline y Xavier por Telemundo 31 hablamos de este tema, te invito a que lo veas, super interesante.