En Tailandia hace muchos atrás, el gobierno quería construir una gran carretera que pasara a través de un pueblo. Pero en la ruta de esta carretera que se había planeado, estaba un monasterio budista con una pequeñita capilla, así que, ellos tenían que reubicar el monasterio lo cual incluía una estatua muy pesada, que media cerca de tres metros de altura. Usando una grúa, los trabajadores del gobierno movieron el monasterio sección por sección. Cuando los trabajadores transportaron la estatua de Buda a su nuevo lugar y comenzaron a colocarla, el barro de la estatua comenzó a quebrarse y a caerse. La gente tenía miedo debido a que este era un precioso símbolo religioso para ellos, y ellos no querían que fuera destruido. Mientras más intentaban los trabajadores poner la estatua en su lugar, mas material se caía de ella, y eventualmente, todo el barro se estaba cayendo. De repente, los trabajadores se quedaron asombrados porque, a medida que el barro se caía, algo inesperado se estaba revelando: “la estatua estaba hecha de oro puro”. Antes de que la estatua fuera movida, la gente pensaba que valía como cincuenta mil dólares. Hoy en día, ese Buda de oro vale millones de dólares, y gracias a este evento, es visitada por cientos de miles de gentes cada año.

Esta historia nos ilustra el hecho de que, lo que vemos no necesariamente es lo que realmente es. Yo creo que muchos de nosotros estamos viviendo como vasos de barro, cuando en realidad, somos piezas exclusivas de oro puro en nuestro interior. La falta de propósito y el potencial sin realización es una “epidemia” en nuestro mundo. Pero de la misma manera como el oro estaba escondido dentro de la estatua de barro, el “oro” que está dentro de cada uno de nosotros está esperando ser revelado.

El oro simboliza nuestros sueños; o todo aquello que deseamos realizar y que aún no lo hemos podido conseguir. Ese “algo” que siempre hemos deseado llegar a ser, pero que por alguna razón no hemos sido capaces de realizarlo. Sólo quiero instarte a que continúes adelante con ese propósito, no importando lo que tus ojos puedan ver alrededor, sigue luchando porque tu esfuerzo será recompensado.