Dentro de lo que diariamente leo, encontré esta frase que me encantó:

“Dentro de las profundidades del invierno encontré que dentro de mí existe un verano invencible. Albert Camus

Y es que en estos días se ha disparado el frio en la Florida Central. La gente comenta que no es usual que en este tiempo, tengamos temperaturas de 42 grados. Esto provoca que algunos de nosotros nos enfermemos si no tomamos las medidas de abrigarnos bien y mantenernos calientitos.

Otras personas se deprimen pensando en aquellos que ya no están y lo que pudo haber sido y aun no se ha cumplido.

¡Es tiempo de desarrollar el músculo espiritual más que nunca!

El significado de la navidad para mí siempre ha sido el mismo pero las circunstancias han variado diametralmente. He sabido estar rodeada de muchas personas, también supe pasarlas sola en mi hospedaje. En fin, pero esto no se trata de mí.

A pocas horas de celebrar el día de navidad quiero regalarte estas preguntas que te ayudarán a que dentro de este profundo invierno encuentres tu verano invencible.

  • ¿Qué estas haciendo que no deberías estar haciendo?
  • ¿Cuáles son los detonantes que sacan de ti esa versión que no es la que tú deseas? ¿Verdad que vale la pena dejarlos ir?  
  • ¿Qué bajo estándar estás tolerado para que aún sigas arrastrando eso que no te deja disfrutar de este tiempo?

Aprendí a reconocer que tengo que crear los elementos alrededor mío para que la vida me hale hacia lo que quiero y no que me empuje.

Cuando te empujas hacer algo te agotas, te drenas, te cargas porque sólo estas utilizando “la fuerza de voluntad”. Ahora cuando reconoces que hay algo más grande que tú, todo fluye.

Eso más grande que yo es el nacimiento de Jesús.

Esta navidad, no tuve el tiempo de decorar, no estoy alrededor de mi familia en Puerto Rico, no estoy en Puerto Rico; y aun así estoy muy feliz porque por encima de todo eso, estoy cargada de bendiciones. La vida me halo a que los tuviera a todos ustedes que también considero mi familia. Estoy rodeada de mucho amor. Y tengo que decírselo. Estoy más que agradecida por sus detalles y expresiones. Bendicen mi vida.

¡Gracias y Feliz Nochebuena!

¡Ahora te toca a ti! Dime cómo ejercitas el músculo espiritual. ¿Qué haces para que año tras año sean mejores tu Nochebuena?

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Un abrazote,

Caroline