La vida es un cúmulo de experiencias que nos ayudan para bien, para adelantar en nuestro propósito, pero también nos marca para pausar y hasta detenernos. Es un hecho. De todo y de todos se aprende. 

¡Y cuánto tenemos que lidiar con esos actos que nos hacen estancarnos y hasta bloquearnos!

Nos restan velocidad y nos ponen en duda de lo que podemos lograr. Hasta vemos el final con resultados catastróficos, incluyendo todo tipo de drama creado por nuestra mente creativa. Hacemos una auditoria de las personas que tenemos a nuestro alrededor, de lo bien que lo han hecho, apoyado en los talentos que vez en ellos, y no en ti. Hecho seguido, frustración, decepción y bloqueo.

Justo, la semana pasada, tuve un caso con una de persona que comenzaba con el programa de mentoria para emprender. La pregunta obligada fue: ¿qué entiendes, te ha llevado a “ser así”? La contestación, un “no sé” acompañado por un gesto con su rosto reafirmando el “no”.

Ya saben que no me quede con esa contestación porque significaba que no llegariamos a la raíz del problema, por lo que emprender con éxito, estaría lejos. Hasta que por fin, llegamos a la contestación: “Tengo miedo a fracasar” me comento.

Atiquifobia: un miedo extremo e irracional al fracaso.

¿Habias escuchado el término? Es más común de lo que imaginamos en la vida de los emprendedores.

“Quema tus naves”

Cuando la antigua armada griega viajaba por los mares hacia una batalla, lo primero que hacían cuando desembarcaban en destino, era quemar las naves, lo que les dejaba sin una posible retirada y con la única opción de vencer para poder volver a casa. Cuando el éxito o el fracaso son las únicas opciones, no tienes otra alternativa, que seguir adelante.

Tenemos que aprender esta técnica de la antigua armada griega. Una vez comiences, ¡quema tus naves!.

Justo hace unos días descubrí acerca de la teoría de “el poder de pensar hacia atrás” de los psicólogos Daniel Kahneman y Dale T. Miller.

Podemos razonar hacia adelante y hacia atrás. Pensar hacia atrás nos hace aprender y crecer.

Pensar hacia atrás para:

1- Aprender

2- Tomar conciencia

3- Analizar

Pensar hacia adelante:

1- Tomamos acción

2- Vemos posibilidades

3- Identificamos progreso

Y en definitiva, ¿cómo aplico el “repaso tras la acción”?

Ayuda al rendimiento cuando redactamos metas claras y específicas.

Después de un acto, el objetivo es entender lo que sucedió, porqué sucedió y que se puede mejorar.

Mi vida y el “repaso tras la acción” y “el miedo irracional al fracaso”:

¡Cuántos fracasos he tenido que vencer! Ya perdí la cuenta. Llevo más de 15 trabajando por cuenta propia, y al menos 3 empresas propias antes de la que tengo ahora.

Quiero contarte de manera breve dos historias, una de carácter personal y otra a nivel profesional:

Después de haber perdido la fe en establecer una relación de pareja y el compartir mi vida con alguien más, llegó #CoachTrotamundos.

Celebración del 4 de julio en New York

Nos conocemos desde que teníamos 8 años. Y luego de 25 años de no habernos visto, comenzamos a coquetear con la idea de iniciar “algo” juntos. El desafío mayor era las 1,659 millas de distancias entre uno y el otro. Yo estaba en Puerto Rico y él estaba en Connecticut.

El segundo desafío y más importante fue, mi apatía y hasta miedo, de que se convirtiera en otro fracaso más. Tome la decisión de montarme en un avión. Casi sin pensarlo dos veces, avisándole a tan sólo un par de amigas, en dónde y con quién estaría. Estuvimos un año compartiendo en completa discreción. Después de esto, decidimos que sí, era momento de decirlo al mundo. Al mes de anunciarlo, nos casamos. Ya tenemos 4 años juntos y el resultado mucho de ustedes lo conocen. Estamos viviendo una de las mejores aventuras de nuestra vida.

“Repaso tras la acción”- reconocí, repase, me replantee y reoriente mis errores para establecer una mejor forma de compartir mi vida con alguien.

A nivel profesional y de emprendimiento:

Durante 6 meses estuve invirtiendo una partida mensual en un programa de radio. El programa me consumía prácticamente 12 horas a la semana entre producirlo, tráfico y el tiempo que estábamos al aire que eran 3 horas semanales.

Me bajaron las ventas de mi mayor fuente de ingresos, me sentía agotada y no producía. Por lo que me dije a mi misma, no voy a intentarlo nuevamente. Ya lo hice, analicé los resultados y me queda claro que no mas.

De repente llega la oportunidad de producir un programa para Telemundo 31. Nosotros los latinos crecimos con Telemundo. El sueño de muchos de nosotros era salir en algún programa al menos un par de minutos. ¡Wow eso sería lo máximo! Soñar, soñar y trabajar para que algún día llegue.

Bueno, ¡pues sí llegó!

Llegó acompañado de mucha ilusión, la sensación de que todo sueño que tienes en tu mente y en tu corazón se puede cumplir. De que sí podemos triunfar y tener éxito en esta gran nación. Ahora, la oportunidad venia acompañada de un desafío económico. ¡No era gratis! Como todo en la vida. Para saber si realmente lo deseas tanto, algo te va a costar para añadir una mayor responsabilidad de nuestra parte en hacerlo funcionar.

Ya yo había invertido en un proyecto en un medio que no funcionó. No tuve tiempo de pensarlo mucho, tenia prácticamente 48 horas para decidir y tener el dinero listo en mi mano. No lo pensé mucho y antes de las 48 horas ya había hecho el acuerdo. ¿Qué si tenia temor por la experiencia anterior? Si, sin lugar a dudas. Aun así, más temor tenia de asumir “el costo por la oportunidad perdida”. Ya llevamos 6 meses al aire con Emprende con Caroline y Xavier, a través de Telemundo 31, con excelentes resultados a diferencia de la experiencia anterior.

Ahora que te conte estas dos historias, quiero darte unas herramientas por si estas pasando por una situación similar, puedas accionar.Te hará identificar ese estancamiento o bloqueo.

1- Reconoce: ¿Qué te ha detenido en el pasado?

2- Escríbela: Este ejercicio te ayuda a exteriorizarlo.

3- Repasa: Otros eventos que guardan relación con esa acción que se repite una y otra vez.

4- Replantea: Ve esa acción desde otro ángulo.

5- Revisa: Posible soluciones para sobrepasar esta acción.

6- Reoriéntate: Adopta esta solución y comprométete a ejecutarla.

Y sí, parece sencillo, pero es complejo porque prácticamente tendrás que enfocarte en las soluciones y no en las frustraciones. Tendrás que ampliar tu visión.

Podemos razonar hacia adelante y hacia atrás. Pensar hacia atrás nos hace aprender y crecer.

Toma un tiempo y reflexiona.

Beneficios de pensar hacia atrás para:

1- Aprender

2- Tomar conciencia

3- Analizar

Beneficios de pensar hacia adelante:

1- Tomamos acción

2- Vemos posibilidades

3- Identificamos progreso

Y en definitiva, ¿cómo aplico el “repaso tras la acción”?

Ayuda al rendimiento cuando nos podemos metas claras y específicas.

Después de un acto, el objetivo es entender lo que sucedió, porqué sucedió y que se puede mejorar. Este ejercicio te ayudará, al igual que me ha ayudado a mi a superar los fracasos, seguir soñando y cosechar más éxitos.

¡Ahora te toca a ti! Déjame saber si te ayudo y si tienes otro modo de vencer el miedo, los desafíos y los fracasos de la vida. Cuéntame tu historia, quiero leerla y también aprender de ella.

Comenta y compártelo si te beneficio. Así podrás llevar la bendición a otros.

Caroline Soto, MBA

Estratega de Negocios

www.carolinesoto.com