¡Tómese el día libre!

unnamed

Transcurrió un año en la empresa en donde hubo grandes adelantos. Se estableció un Departamento de Recursos Humanos. Se hizo una inversión cuantiosa en capacitaciones y entrenamientos en diversas áreas. Una vez se midieron los resultados fueron sobresalientes. Y  todo corría excelentemente bien.

Hasta que una mañana, con todo el stress de los Estados Financieros, auditorias, fechas límites, cuentas a pagar, situaciones personales y todo lo que desees añadirle a esta lista, la  inteligencia emocional del líder estaba “vacía” y simplemente ocurrió  lo que nunca debió haber sucedido. Todo lo que se había venido promoviendo durante largos meses, se vino al piso porque las palabras no reflejaban un testimonio de vida.

Inteligencia Emocional o Gestión Eficaz de las Emociones

Está claro que detrás del liderazgo de éxito hay mucho más que el simple cociente de inteligencia. La Inteligencia Emocional se trata de saber controlar nuestro temperamento. Ser cordial aun cuando nuestro estado anímico sea otro contrario. Los líderes emocionalmente inteligentes trascienden sus necesidades personales en el entorno laboral. Tienen el control sobre si mismos para no permitir que las actitudes distorsionen el mensaje. Reflejan actitudes que estén a la altura de cualquier empresa exitosa.

No se puede solucionar un problema partiendo de la misma “conciencia” o perspectiva que lo provocó. Albert Einstein

¿Cuáles son las cualidades concretas que contribuyen a la inteligencia emocional de un líder eminentemente triunfador?

1- Disfruta de su liderazgo, existe el elemento de auto control.

2- Es capaz de asumir responsabilidad de cualquier problema que surgiera en el trayecto.

3- Aprovecha ventajosamente los “supuestos errores”.

4- Es sensible a la necesidad.

Poner a trabajar la inteligencia emocional en un mundo tan complejo, es la manera eficaz para obtener resultados más productivos en este mercado extremadamente competitivo.

A los que han tomado talleres conmigo, saben que repito este pensamiento una y otra vez:

De modo que la próxima vez que sienta que no se puede contener, la próxima vez que sienta un deseo de expresar de una forma desmedida sus emociones, hágale un favor a sus empleados y a sus pares: ¡Tómese el día libre!

Caroline Soto, MBA

Gerencia de Recursos Humanos